Ante el riesgo de lluvias intensas e inundaciones, las autoridades recuerdan una serie de recomendaciones clave para proteger a la población y reducir daños en viviendas, carreteras y zonas urbanas.
Antes de las lluvias, se aconseja revisar periódicamente tejados y bajadas de agua, eliminando hojas, tierra o escombros que puedan impedir el drenaje. También es importante retirar del exterior de la vivienda objetos como muebles, macetas o toldos, que podrían ser arrastrados por el agua y provocar accidentes.
Los productos tóxicos deben guardarse en zonas altas, al igual que la documentación y los objetos de mayor valor. Además, se recomienda tener preparado un botiquín, medicamentos habituales y un plan familiar de emergencia, enseñando a todos a llamar al 112.
En caso de aislamiento, es conveniente disponer de alimentos no perecederos para al menos tres días.
En la carretera, se pide evitar desplazamientos, especialmente de noche. No se debe cruzar nunca una vía inundada, aunque el nivel de agua parezca bajo.
Si el agua comienza a subir y el vehículo se queda atrapado, hay que abandonarlo y dirigirse a zonas elevadas. Y si el coche empieza a sumergirse, salir inmediatamente por la ventanilla.
Durante las lluvias, las autoridades insisten en mantener la calma, evitar rumores y seguir únicamente la información oficial.


