El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha defendido que el acuerdo alcanzado entre Reino Unido y la UE sobre el Peñón era el «único posible» porque la alternativa era mantener la Verja. Responde así a los que califica de «cantamañanas» que, según él, insisten en decir que España podía haber conseguido algo más en la negociación, al tiempo que ha descartado de plano que en el futuro pueda llevar hacia la soberanía compartida.
«El acuerdo que vamos a firmar es el único que era posible», ha sostenido el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo en un desayuno organizado por el Foro Nueva Economía. A su juicio hay muchos cantamañanas, que dicen que otros muchos objetivos eran alcanzables pero asegura que no es cierto. Picardo subraya que en pleno siglo XXI «nadie en sus cabales», dice, puede pensar que se podía «imponer una realidad a Gibraltar sin consenso social y sin contar con ellos». Además señala que el acuerdo no va a ser una varita mágica que solucione todos los problemas, ni para una parte ni para la otra pero sí evita, según afirma que se restablecieran los controles fronterizos en la verja. Por otra parte, ha puesto el acento en que hay que enfocarse en lo que une a gibraltareños y españoles y no en lo que les separa, es decir, en la cuestión de la soberanía que reivindican España y Reino Unido sobre Gibraltar. El ministro principal de Gibraltar explica que el desencuentro al respecto ha quedado «en una cláusula, en un artículo, el 2 del tratado, en una página de las 1.083 páginas que tiene este tratado». Para Picardo, el texto, es el final de una negociación, y también el principio de un camino de cooperación, de coordinación y de convivencia. Un acuerdo que ha calificado de histórico, al igual que el encuentro que mantuvo ayer en Madrid con Albares, de quien ha dicho, sería «bienvenido» en el Peñón en el momento que considere «propicio». En este sentido le invita a Gibraltar a título personal, porque le considera, ha dicho, un buen amigo para también afirmar que España es un país que cree en el diálogo.


