La vicepresidenta primera del Gobierno, también secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, ha reconocido que en transcurso de un acto de su partido acusó al alcalde de Algeciras, de estar «condenado» por un presunto delito de violencia de género cuando en realidad debería haber dicho que está «denunciado», y ha atribuido dicha confusión al «fragor» del acto en el que estaba interviniendo. Respondía así a preguntas de los periodistas después de que el alcalde haya formulado una demanda de conciliación previa a la interposición de una querella por delito de «injurias y calumnias» contra Montero por esas declaraciones. La líder socialista asegura que lo aclarará en el seno del mismo órgano en el que hizo tal afirmación. Aún así remarca que es insostenible que Landaluce siga siendo el alcalde de Algeciras, entre otras cuestiones porque su propio partido lo ha suspendido de militancia y se reafirma en la idea de que el PSOE apoyaría la elección de otro representante del PP para sustituir a Landaluce.


