Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas, consecuencia del tren de borrascas que ha atravesado España, han transformado por completo el paisaje hídrico de la provincia de Cádiz. Los embalses presentan ahora una imagen muy distinta a la de los últimos años; láminas de agua casi al máximo y presas obligadas a aliviar caudal tras superar el 90% de su capacidad.
Según los datos de redhidrosur, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, el 20 de febrero de 2025 el agua embalsada en los pantanos gaditanos alcanzaba los 552 hectómetros cúbicos. En la actualidad, la capacidad total se sitúa en 1.661 hm³, reflejando una recuperación significativa tras el reciente episodio de precipitaciones.
En la comarca del Campo de Gibraltar, los embalses de Charco Redondo y Guadarranque son protagonistas destacados de esta mejoría. El pantano de Charco Redondo se encuentra al 91% de su capacidad, con 72 hectómetros cúbicos almacenados, mientras que el de Guadarranque alcanza el 88%, con 73 hectómetros cúbicos.
La comparación con el año 2025 evidencia el cambio: entonces, estos mismos embalses registraban volúmenes muy inferiores, con 25 y 30 hm³ respectivamente.
La evolución resulta aún más llamativa si se retrocede a noviembre de 2023, cuando la situación en la provincia era especialmente preocupante.
En ese momento, la media de los embalses gaditanos apenas alcanzaba el 16% de su capacidad, con 291 hectómetros cúbicos de agua acumulada.
Tras este nuevo episodio de lluvias, los pantanos gaditanos no solo han recuperado niveles, sino que muestran una mejoría destacada respecto a años anteriores, dejando atrás las imágenes de sequía que marcaron los últimos inviernos y ofreciendo un respiro a la provincia.


