Nuevamente un accidente en la autovía A-7 ofreció ayer la imagen de una infraestructura obsoleta que se convierte en un embudo para los ciudadanos del Campo de Gibraltar. En esta ocasión, el siniestro dejó retenciones en hora punta hasta zonas como La Alcaidesa. El alcalde, José Ignacio Landaluce, ha vuelto a alzar la voz ante el estado “insostenible” que presenta la principal arteria viaria de la Bahía de Algeciras.
El alcalde, José Ignacio Landaluce, ha vuelto a reclamar mejoras urgentes en la autovía A-7, después de que un nuevo accidente de tráfico registrado a la salida de San Roque en sentido Algeciras provocara ayer largas retenciones en plena hora punta. El siniestro, que afortunadamente no dejó heridos, obligó a la Guardia Civil de Tráfico a intervenir para regular la circulación y coordinar la retirada del vehículo implicado, lo que ocasionó colas que alcanzaron puntos como La Alcaidesa y El Toril.
Landaluce ha subrayado que, una vez más, la A-7 ha colapsado, convirtiéndose en un verdadero embudo para miles de conductores. No se trata sólo de un retraso incómodo para quienes viajan por ocio, sino de un perjuicio real para el día a día de la comarca: trabajadores que llegan tarde a sus empleos, transportistas que ven alteradas sus rutas y entregas, y vecinos que pierden citas médicas o conexiones con otros medios de transporte. Es una situación insostenible, ha dicho, que se repite cada semana y que demuestra la urgencia de actuar en la infraestructura.
El primer edil recuerda que ya ha transcurrido un año desde la adjudicación de la redacción del proyecto para ampliar la autovía a tres carriles en el Campo de Gibraltar, sin que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible haya ofrecido novedad alguna.
Para el alcalde, cada día que pasa queda más claro que la ampliación no es una opción, sino una necesidad urgente.


