Dos agentes de la Policía Local de Algeciras, pertenecientes al Grupo de Playas, salvaron ayer la vida de una bebé de 20 meses que se estaba asfixiando tras ingerir un trozo de concha en la playa del Rinconcillo. Los policías aplicaron la maniobra de Heimlich, y la niña pudo expulsar el fragmento que le impedía respirar. Los dos protagonistas de esta historia con final feliz han contado hoy cómo ocurrió todo.


