El 13 de julio de 1713 se firmó el Tratado de Utrecht. Hoy, 313 años después, esa fecha adquiere un significado especial, porque precede a otro momento llamado a ocupar un lugar destacado en la historia del Campo de Gibraltar. Una década después del referéndum del brexit y tras cinco años de negociaciones, los vecinos del Campo de Gibraltar y Gibraltar vivirán por fin esta semana sus consecuencias: el hito histórico que supondrá el derribo del que es considerado uno de los pasos fronterizos más pequeños del mundo, y una barrera física y emocional para los habitantes de ambos lados de la verja.


