La ley de multirreincidencia, aprobada ayer en el Congreso, castigará el ‘petaqueo’, el suministro de combustible a narcolanchas, con penas de entre tres y cinco años de cárcel. Se considera ya por tanto delito una práctica que además de suponer el apoyo logístico para las narcolanchas, también supone un peligro al almacenar combustible en naves, garajes o incluso viviendas, y un riesgo para el medio ambiente por vertidos en zonas protegidas y por arrojar las garrafas al mar.
El ‘petaqueo’ es el término con el que se conoce al suministro de bidones de combustible a narcolanchas. Una práctica, que hasta ahora estaba castigada con una sanción administrativa y que ahora ya se considera delito, después de que se han incluido en la nueva ley de multirreincidencia, aprobada ayer en el Congreso. Desde el ministerio del Interior destacan que este nuevo tipo penal castiga con penas de entre tres y cinco años de cárcel, la adquisición, tenencia, depósito, almacenamiento, transporte o suministro de cualquier forma de combustibles líquidos, que genere un riesgo para la vida, la integridad física y la salud de las personas, o para el medio ambiente. La medida complementa el real decreto ley aprobado en octubre de 2018 que prohibió las embarcaciones rápidas utilizadas para el tráfico de droga. Fuentes de Interior sostienen que combatiendo el ‘petaqueo’, se busca «anular la capacidad de proyección y la autonomía de las lanchas de alta velocidad que utilizan las organizaciones criminales en el transporte de la droga». De la envergadura de esta actividad dan muestra los 683.000 litros de gasolina intervenidos por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado entre enero y octubre de 2025 en las seis provincias andaluzas en las que permanece activo el plan especial de seguridad Campo de Gibraltar. Desde el ministerio recuerdan que el ‘petaqueo’ además tiene también un impacto ambiental directo porque se vierte combustible en zonas protegidas y también es una práctica habitual arrojar las garrafas al mar tras el repostaje. De igual modo, el almacenamiento irregular de grandes cantidades de combustible en naves, garajes, trasteros e incluso viviendas, así como su transporte por carretera incrementan la probabilidad de incidentes graves. También se castigarán los robos en el campo de material y herramientas.
