La Junta de Andalucía ha aprobado un plan de gestión integral para hacer frente a una de las amenazas más persistentes y complejas que afectan al medio marino del sur de Europa: la proliferación del alga invasora Rugulopterix okamurae. Esta especie exótica, originaria del Pacífico occidental, fue detectada por primera vez en 2016 en las aguas del Estrecho de Gibraltar, y desde entonces su expansión se ha convertido en una pesadilla ecológica y económica para los municipios costeros andaluces.


