La Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Algeciras, ha condenado a 22 años y dos meses de cárcel al armador del pesquero Rúa Mar, hundido en enero de 2020 con seis tripulantes a bordo, solo dos de los cuerpos aparecieron mientras que otros cuatro nunca aparecieron. El juicio había concluido el pasado 10 de octubre y ayer se conoció la sentencia, de un caso que además destapó una trama de tráfico de hachís a través de barcos pesqueros. Así, a la pena de 12 años por las seis muertes al considerarlas homicidio imprudente, se suman las de pertenencia a grupo criminal, delito contra la salud pública y blanqueo de capitales que completan los 22 años. Además, debe hacer frente a más de un millón de euros en concepto de indemnización a los familiares de las víctimas. La sentencia da como hechos probados que el armador dirigía un grupo organizado que trasportaba hachís desde Marruecos en dobles fondos practicados en embarcaciones pesqueras. El día de los hechos, y según las escuchas telefónicas practicadas por la policía y presentadas en el juicio, el patrón del barco informó de que se había producido la carga de hachís y también de una avería en el embrague que les impedía moverse. Sin embargo, según se recoge en la sentencia, el armador, omitió toda actuación al respecto pudiendo haber llegado los servicios de salvamento al lugar donde estaba el barco antes del hundimiento si hubieran sido avisados cuando tuvo conocimiento de la avería.


