Guillermo Cana pide a la Junta que no sacrifique sus animales.

A veces la normativa y la legalidad chocan con la forma que algunas personas quieren vivir su vida. Es el caso de Guillermo Cana, un jubilado que convive en la zona del Cobre con nueve animales, cuatro ovejas, una cabra , tres chivos y un carnero. Una inspección veterinaria ha provocado que la Junta tenga intención de sacrificarlos. Además multarán a Cano con entre 3000 y 6000 euros. Hoy a las puertas de la subdelegación de la Junta vecinos, familiares y amigos han protagonizado junto al grupo animalista PACMA una concentración para pedir que lleven a sus mascotas. a un santuario animal